El legado de la justicia penal en Querétaro: de la consolidación a los nuevos retos de impunidad.

La reciente presentación de resultados de México Evalúa ofrece una radiografía sobre el estado de la justicia en nuestro país. En este nuevo análisis, centrado específicamente en el fenómeno de la impunidad, el estado de Querétaro se posiciona en el sexto lugar con menor índice de impunidad a nivel nacional. Si bien mantenerse entre las diez entidades con mejores resultados es un logro relevante, este nuevo enfoque nos invita a reflexionar sobre la trayectoria ascendente que el sistema de justicia penal de nuestro estado ha mantenido durante casi una década.

Un liderazgo consolidado: El Modelo Cosmos.

No se puede entender el panorama actual sin recordar el impacto del estudio “Hallazgos”, la métrica previa de México Evalúa que, tras años de seguimiento minucioso a la consolidación del Sistema de Justicia Penal Oral, llegó a su fin con los resultados relativos a 2023, para dar paso a este nuevo esquema de medición.

Durante siete años consecutivos, Querétaro se erigió como el referente absoluto en la materia, obteniendo el primer lugar nacional en dicho estudio. Este liderazgo no fue producto de la casualidad, sino de la implementación y fortalecimiento del Modelo Cosmos, una estrategia de gestión interinstitucional que permitió:

  • Coordinación efectiva entre policías, peritos, fiscales, defensores y jueces.
  • Transparencia y rendición de cuentas en cada etapa del proceso penal.
  • Eficiencia operativa en el desahogo de audiencias y la aplicación de salidas alternas.

Este historial de excelencia colocó a la justicia queretana en la cúspide de la evaluación nacional, demostrando que la profesionalización y el respeto al debido proceso son la ruta más clara hacia el fortalecimiento del Estado de Derecho.

La transición hacia la medición de la impunidad.

El informe actual de México Evalúa señala un cambio de paradigma. Al centrar el análisis exclusivamente en el tema de la impunidad —donde solo 1 de cada 10 casos se resuelve en el país—, los indicadores se vuelven más rigurosos.

Ocupar la sexta posición nacional en este rubro confirma que Querétaro sigue siendo un bastión de legalidad frente a un contexto nacional complejo. Sin embargo, también marca una hoja de ruta: el desafío ya no solo es tener un sistema operativo y coordinado (como se premió durante los años del primer lugar en “Hallazgos”), sino garantizar que esa estructura traduzca su eficiencia en una reducción drástica de la cifra de delitos sin castigo.

Reflexión final

Como profesionales del derecho y ciudadanos comprometidos, debemos reconocer el sólido cimiento que nos otorgaron esos siete años de liderazgo nacional. El reto actual es elevar los estándares de este nuevo modelo de medición, tomando como base la experiencia del sistema de justicia penal oral que ya ha demostrado ser capaz de estar en lo más alto.

La justicia no es una meta estática, sino un proceso de mejora continua. Querétaro tiene la estructura, el talento humano y la historia de éxito necesaria para seguir liderando la transformación jurídica de México.

Comparto aquí un video al respecto.

La reforma judicial y su impacto en la economía de México.

Asistí a la Ceremonia de Toma de Compromiso del Consejo Directivo de COPARMEX Querétaro (2025-2026), un espacio que reúne al sector empresarial comprometido con el desarrollo económico y social de nuestro estado.

El dinamismo económico que caracteriza a Querétaro descansa, en buena medida, en la confianza que generan sus instituciones. Para el sector empresarial, invertir, emprender y generar empleo requiere condiciones de certeza jurídica, reglas claras y un entorno institucional confiable.

En ese contexto, la existencia de un Poder Judicial independiente, profesional y confiable es una pieza fundamental del Estado de Derecho. La independencia judicial no solo protege derechos, también brinda estabilidad a la vida económica y social, al asegurar que los conflictos se resuelvan conforme a la ley y no por presiones o intereses.

En este contexto, el Presidente Nacional de COPARMEX, Juan José Sierra Álvarez, que asistió a la ceremonia que mencionó, realizó fuertes pronunciamientos sobre lo que generó la reforma judicial para el sector empresarial ante la pérdida de contrapesos y lo relacionó también con las reformas a la Ley de Amparo. Todo lo cual ha generado:

  • Incertidumbre económica.
  • Falta de certeza e inseguridad.
  • Pérdida de inversiones y capitales en el país.

En este video podrás escuchar los pronunciamientos más importantes en torno al tema. También en este video, comparto una entrevista para el podcast “Negocios Chingones”, al que fui invitada a participar y en cuya entrevista, hice referencia a los impactos negativos de la reforma judicial.

Felicito a la nueva directiva de COPARMEX Querétaro por asumir esta responsabilidad y les deseo éxito en esta nueva etapa de trabajo por el desarrollo del estado.

El diálogo entre instituciones públicas, sector empresarial y sociedad es indispensable para fortalecer nuestras instituciones y construir un entorno de legalidad y confianza para todas y todos.

¿Juzgar como adultos? El Sistema de Justicia para Adolescentes frente a la tentación del punitivismo.

El reciente y doloroso acontecimiento en Michoacán, donde dos docentes fueron privadas de la vida a manos de un adolescente, ha reabierto un debate que cíclicamente surge del dolor y la indignación social: la exigencia de “mano dura” y la propuesta de juzgar a menores de edad como si fueran adultos (aquí y aquí notas sobre el suceso)

Con 13 años de labor jurisdiccional en la materia (8 años como juez y 5 como magistrada de la sala especializada), puedo afirmar con convicción que la solución no reside en endurecer las penas, sino en comprender la naturaleza de un sistema que nació para ser distinto.


1. El límite constitucional: ¿Quiénes son adolescentes?

Nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 18 párrafo cuarto, es clara y no deja lugar a interpretaciones subjetivas ante el clamor popular. Establece un Sistema Integral de Justicia para Adolescentes aplicable a quienes tengan entre 12 años cumplidos y menos de 18 años de edad.

Este sistema no es una concesión graciosa, sino un reconocimiento de que el desarrollo cognitivo y emocional de un joven es distinto al de un adulto. Reducir la edad penal o pretender procesos de adultos para menores no solo es un retroceso jurídico, sino una violación directa a la Convención sobre los Derechos del Niño y a la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José), tratados que México ha suscrito y que nos obligan a mantener un sistema de justicia especializado y diferenciado.


2. La prevención frente a la represión.

En mi experiencia jurisdiccional, he observado que el delito cometido por un adolescente rara vez es un hecho aislado de su contexto. Es, casi siempre, el síntoma de una cadena de omisiones previas y un alto porcentaje se relaciona con la familia.

Mientras el derecho penal de adultos es retributivo, el de adolescentes es socio-educativo, por disposición Constitucional.

Propugnar por la represión como única respuesta es ignorar los factores de riesgo que inciden en la conducta delictiva: desintegración familiar, deserción escolar, entornos de violencia normalizada y falta de oportunidades.

Como sociedad, llegamos tarde si nuestra única interacción con el adolescente es a través de una sentencia de internamiento.


3. El interés superior de la niñez y el control de convencionalidad.

El control de convencionalidad nos exige como juzgadores aplicar la norma que más favorezca a la persona. De acuerdo con el artículo 19 de la Convención Americana, “todo niño tiene derecho a las medidas de protección que su condición de menor requiere por parte de su familia, de la sociedad y del Estado”.

Pedir que se “juzgue como adulto” a un adolescente es ignorar la finalidad del sistema integral y del principio de especialización. La justicia especializada no busca la impunidad —pues existen medidas sancionadoras y de reparación del daño— sino la reinserción y la reintegración familiar y social, así como el pleno desarrollo de sus capacidades.


4. Mitos vs. Realidades: La justicia penal para adolescentes a examen.

Ante la desinformación que suele circular tras eventos de alto impacto, es fundamental aclarar los puntos que generan mayor confusión en la opinión pública:

  • Mito: “Un adolescente que comete un delito grave debe ser juzgado como adulto para que haya justicia.”

    • Realidad: Es jurídicamente imposible bajo nuestro bloque de constitucionalidad. El artículo 18 constitucional y la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, establecen un sistema especializado. Juzgarlo como adulto viciaría el procedimiento de origen, lo que podría derivar en una libertad por violaciones al debido proceso. La justicia no es igual a la “adultización” de la pena.

  • Mito: “Si el adolescente tiene 16 o 17 años, ya sabe lo que hace, por lo tanto, la ley debería ser igual de severa que para un adulto.”

    • Realidad: La neurociencia y el derecho coinciden en que el desarrollo de la corteza prefrontal (encargada del control de impulsos) no termina hasta pasados los 20 años, lo que sostiene el Comité de los Derechos del Niño, en la Obsergación General 24 (aquí la pueden consultar).  La Convención sobre los Derechos del Niño (da click aquí) obliga a México a aplicar medidas donde la privación de la libertad sea el último recurso y por el tiempo más breve que proceda.

  • Mito: “Bajar la edad penal reducirá los índices de criminalidad juvenil.”

    • Realidad: No hay evidencia estadística que demuestre que el endurecimiento de penas prevenga el delito en adolescentes. La criminalidad juvenil suele estar vinculada a la captación por parte del crimen organizado o entornos de alta vulnerabilidad. La prevención social es más efectiva que la saturación de los centros de internamiento.

  • Mito: “En el sistema de adolescentes no hay castigo, solo ‘tutela’.”

    • Realidad: Falso. Existen medidas de sanción que van desde la prestación de servicios a la comunidad hasta el internamiento, el cual es una privación de la libertad real y restrictiva (que puede ser de 3 o de 5 años). La diferencia es el enfoque: en adolescentes es socio-educativo: la ley busca que la sanción sirva para la reintegración social y familiar para evitar que ese joven se convierta en un delincuente reincidente en la vida adulta.

Como juzgadora, mi labor nunca fue exonerar por el hecho de ser adolescentes, sino aplicar una ley que entiende que la madurez es un proceso. La verdadera seguridad pública se construye rescatando adolescentes de los ciclos de violencia, no solo encerrándolos en sistemas que no fueron diseñados para su edad.

Conclusión: Un llamado a la reflexión profunda.

El dolor por las vidas perdidas es legítimo y exige justicia. Pero una justicia que traiciona sus principios fundamentales deja de ser justicia para convertirse en venganza. La verdadera reforma que necesitamos no es la que reduce la edad penal, sino la que fortalece las políticas públicas de prevención y el acompañamiento post-proceso.

No olvidemos que un adolescente que delinque es, en muchas ocasiones, un niño a quien el Estado y la sociedad le fallaron mucho antes de que él empuñara un arma.

Comparto aquí el video que grabé con motivo de esta lamentable noticia.

Hacia la igualdad sustantiva: Reunión con el Colegio de Abogados Litigantes, capítulo Cadereyta.

El Colegio de Abogados Litigantes de Querétaro, A.C., Capítulo Cadereyta, me invitó a su sesión ordinaria mensual, en la que, con motivo del Día Internacional de la Mujer, hablé sobre las recientes reformas en materia de género.

Mencioné que el sistema jurídico mexicano ha experimentado una de las transformaciones más profundas y transversales de su historia reciente con la publicación del decreto en el Diario Oficial de la Federación el 15 de enero de 2026. Este paquete de reformas, que afecta a diecisiete leyes generales y federales, así como al Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, no representa un simple ajuste administrativo, sino una reingeniería del Estado para transitar de una igualdad formal —basada meramente en el reconocimiento normativo— hacia una igualdad sustantiva, que exige resultados tangibles y la eliminación de barreras estructurales para las mujeres, adolescentes y niñas. La reforma armoniza el andamiaje legal secundario con los mandatos constitucionales de paridad, perspectiva de género y el derecho a una vida libre de violencias.

Esta gran reforma deriva de la modificación Constitucional del 15 de noviembre de 2024, a los artículos 4, 21 y 73 fracción XXI, en materia de género, en la que se incluyó el tema de violencias (en general) y los deberes reforzados de protección a cargo del estado para lograr la igualdad sustantiva.

El cambio se refleja de manera inmediata en la denominación de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, que a partir de esta reforma se titula Ley General para la Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres. Este giro conceptual implica que el Estado ya no es un observador pasivo del ejercicio de derechos, sino un agente obligado a implementar “acciones afirmativas” y “deberes reforzados de protección”.

Los recientes cambios legislativos exigen un ejercicio de la abogacía de forma diferente y también reforzada, para hacer valer los argumentos necesarios en cada caso en que se represente a una mujer, con la finalidad de exigir y hacer valer sus derechos.

Aquí les comparto la presentación.

Agradezco al Presidente del Colegio, abogado Omar Zarazúa, al presidente del capítulo Cadereyta, licenciado Bernardo Montes y al coordinador de capítulos, licenciado Luis Miguel Ventura, por la invitación. De igual forma, agradezco el acompañamiento de la Mtra. Mayela Portos, expresidenta del Colegio y actual presidenta de la FECAPEQ.

Foro del IEEQ: Liderazgo y desarrollo en lo público y lo privado.

En el marco de las actividades conmemorativas del Día Internacional de la Mujer, el Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ), organizó la mesa de diálogo “8M. Mujeres: Liderazgo y desarrollo en lo público y lo privado”, realizada en la Sala de Sesiones del Consejo.

Participé en la mesa relativa al ámbito público, donde compartí panel con la Magistrada Presidente de Sala Regional Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y con la magistrada integrante del Tribunal Electoral del Estado de Querétaro.

Dialogamos sobre los retos y avances de las mujeres en espacios de toma de decisiones en el ámbito público. Durante mi intervención compartí algunas reflexiones sobre el ejercicio del liderazgo femenino en la función pública.

Hice referencia a dos ámbitos: el del reconocimiento de derechos de las mujeres para votar y ser votadas, gracias a los avances legislativos y jurisprudenciales, pero también, a que cada vez más mujeres se interesan por los espacios públicos y políticos. Critiqué de este ámbito el que se tenga que “obligar” a que en un determinado cargo, municipio, distrito, etcétera se diga “toca mujer”, porque no debe ser imperativo, sino natural. El día que esto desaparezca y no existan obstáculos para las mujeres, habremos de decir que logramos la real igualdad sustantiva.

El otro ámbito al que hice referencia fue el de la impartición de justicia, donde, igualmente, tenemos avances legales, incluso, la última reforma de enero de 2026, a 17 leyes para lograr la igualdad sustantiva; contamos con una metodología para juzgar con perspectiva de género, un protocolo de actuación, así como tesis y jurisprudencias. Hice mención de casos en los que al aplicar esta metodología, no se resuelve un caso, sino que se traduce en el respeto y garantía de derechos a favor de las mujeres. De igual forma critiqué en este ámbito que se diga que “debemos” juzgar con perspectiva de género, cuando, también, debiera ser algo natural.

Hablé de las acciones que impulsé al interior del poder judicial, fortaleciendo una justicia con perspectiva de género, y también hacia el exterior, con decisiones y políticas orientadas a garantizar a las mujeres un acceso real a la justicia.

Estos espacios de diálogo permiten visibilizar trayectorias, pero también recordar que el liderazgo de las mujeres debe traducirse en instituciones más justas, más igualitarias y más sensibles a la realidad social.

Agradezco al IEEQ y a su presidenta la Mtra. Grisel Muñiz Rodríguez, la invitación a compartir este espacio con mujeres que, desde distintos ámbitos, contribuyen al desarrollo público, académico y social de Querétaro.

Mis Reflexiones sobre el 8M

El 8M, Día Internacional de la Mujer, cayó en domingo este 8 de marzo de 2026, y desde el día inhábil y en casa, generé diversas reflexiones a partir de lo que con motivo de este día de dice y escucha.

Mis reflexiones se generaron a partir de que en ocasiones escucho los mismos discursos cada año, huecos, vacíos y solo queriendo empoderar a las mujeres a partir de mensajes motivacionales.

Muchas mujeres que enfrentan violencias, que perciben salarios menores en el mismo cargo por el hecho de ser mujeres, que no pueden acceder a cargos de toma de decisiones en los ámbitos tanto público como privado, no necesitan de un mensaje motivacional, sino de que conozcan qué estamos haciendo las mismas mujeres por nosotras y qué hacemos desde las instituciones si somos servidoras públicas o estamos en espacios de apertura y protección hacia las de nuestro género.

Yo les puedo compartir que como líder de mi equipo de trabajo, trato por igual a hombres y mujeres, porque todos son profesionales capaces, siempre apoyo y ayudo a las abogadas que trabajan conmigo y soy flexible cuando requieren de espacios para atención de sus hijos, familias o padres. Como Presidenta del Poder Judicial, generé acciones en favor de mis compañeras de trabajo, por ejemplo, cuando inicié mi gestión, encontré que una juez que ya había sido designada porque ganó un concurso por oposición, estaba ejerciendo funciones en Jalpan, cuando no fue el distrito para el que concursó, pero además, se trataba de una mujer madre de familia y, por el contrario, un hombre que estaba de juez provisional y aún no había sido designado por concurso, estaba en un lugar mejor (en un juzgado de San Juan del Río). Lo que hice, de inmediato, fue cambiar de adscripción a quien ya era juez incluso por una cuestión de género y la ubiqué en San Juan del Río. Otras acciones fueron enfocadas a apoyar a acordistas, proyectisas, secretarias, que tenían dificultades con sus hijos, sus horarios, etcétera, y siempre fui flexible a apoyarlas y modificar temporalmente el tiempo que requirieran para solucionar la atención de sus hijos o familiares; también les di estabilidad laboral al darles su basificación y nivelar sus salarios a quienes ganaban menos en el mismo cargo. Además, abrí dos lactarios en los edificios de mayor concentración de personal y que son los únicos existentes y certifiqué Ciudad Judicial y el Nuevo Palacio de Justicia, en la NOM-25 de igualdad laboral y no discriminación, para darles herramientas a las compañeras que llegaran a sufrir de acoso laboral.

Hacia el exterior, generé cuatro juzgados penales que específicamente atienden cinco delitos de mayor incidencia en contra de las mujeres (violencia familiar, violencia de género, abuso sexual, violación y feminicidio), así como un juzgado familiar oral para atender de manera urgente órdenes de protección en casos de violencia contra la mujer.

Estas acciones no son un mero discurso, sino que se traduce en beneficio de mujeres trabajadoras y mujeres usuarias del servicio de justicia.

Por último, también reflexioné en que es necesario el cambio cultural que no se da por decreto de una ley, sino con los comportamientos que como personas tenemos al interior de nuestras familias y nuestros hogares. Debemos formar diferente a las nuevas generaciones y enseñarles con el ejemplo que la atención de la casa, de los hijos y el sustento familiar, son actividades compartidas y no exclusivas unas solo para mujeres y otras solo para los hombres.

Aquí les dejo un video corto y aquí otro short, sobre estas reflexiones que les comparto.

Luchemos todos por eliminar todos los tipos de violencias contra las mujeres.

Foro Universidad Anáhuac en el marco del 8M

La Sociedad de Alumnos de Derecho de la Universidad Anáhuac Querétaro, organizó el conversatorio “Liderazgo y Trayectoria: El poder de la experiencia, mujeres que deciden, inspiran y construyen”, al que fui invitada a participar.

Fuimos recibidas por el Rector de Anáhuac Querétaro, Dr. Luis Eduardo Alverde Montemayor y por el Director de la Facultad de Derecho, Mtro. José Carlos Romo Romo. Compartí panel con la Secretaria de Educación, Dra. Martha Elena Soto Obregón, y con la Secretaria de Salud, Dra. María Martina Pérez Rendón.

Fue un espacio muy valioso de diálogo con las y los estudiantes, quienes enviaron previamente sus preguntas y permitieron que, a través de un ejercicio dinámico de sorteo, pudiéramos reflexionar sobre distintos temas relacionados con el servicio público, el liderazgo y la impartición de justicia.

Tuve la oportunidad de compartir algunos de los retos que he enfrentado en mi trayectoria dentro del Poder Judicial, particularmente durante mi responsabilidad al frente de esta institución. Entre los desafíos actuales de la impartición de justicia, destaqué la importancia de preservar la independencia judicial, condición indispensable para garantizar un Estado de Derecho sólido y una justicia imparcial.

Mencioné la importancia de prepararse en mecanismos alternativos de solución de controversias, derechos humanos, interseccionalidad y sistemas de oralidad.

También compartí con las y los estudiantes que decidí estudiar Derecho porque comprendí que, a través de esta disciplina, es posible ayudar a las personas y transformar realidades. Sin embargo, mi vocación por el servicio público judicial nació de la convicción de que los derechos se vuelven verdaderamente efectivos a través de las instituciones, y que desde ellas podemos incidir positivamente en la vida de las personas.

Mi reconocimiento a la Sociedad de Alumnos por generar estos espacios de reflexión y diálogo con las nuevas generaciones de juristas. Siempre será un gusto conversar con estudiantes comprometidos con la justicia y el servicio a la sociedad.

“Pilares del Derecho: Mujeres en nuestra Universidad”

La Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho, de la Universidad Autónoma de Querétaro, llevó a cabo el foro “Pilares del Derecho: Mujeres en nuestra Universidad”, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y al que fui invitada a participar como ponente, por parte del Presidente de dicha sociedad, Julián Altube Guerra.

Compartí el panel con compañeras docentes universitarias y nos acompañó la señora Rectora, Silvia Lorena Amaya Llano. El evento fue moderado por alumnas integrantes de la Sociedad de Alumnos.

Este espacio de diálogo académico, tuvo como finalidad reflexionar sobre el papel de las mujeres en el ámbito jurídico desde las áreas jurisdiccionales, ejercicio de la abogacía, académica y de investigación; hablamos de los desafíos que hemos enfrentado en nuestra trayectoria profesional y la importancia de fortalecer el liderazgo femenino en la construcción de instituciones de justicia.

Dije a las futuras abogadas, que nunca deben ponerse ningún límite y puse como ejemplo a la primera jueza del Poder Judicial del Estado, una mujer que ya siendo maestra de educación primaria, decidió ingresar a la Facultad de Derecho de la UAQ, en un tiempo en que eran espacios dominados por los hombres; ella perteneció a un generación de solo 12 estudiantes donde era la única mujer, allá por 1955-1960; en 1963, fue designada Juez Menor Mixto en San Juan del Río un corto tiempo, y es en 1971 cuando es designada Juez de Primera Instancia en Tolimán, Querétaro. Por eso, si ella nunca se puso límites en un tiempo mucho más complicado, menos ahora con los avances que tenemos.

Para mí, siempre es significativo estar en mi alma mater, donde me formé desde preparatoria hasta doctorado y donde hoy también comparto mi experiencia como docente, dialogando con las nuevas generaciones de juristas sobre el compromiso con el Estado de Derecho, la igualdad y el acceso a la justicia.

Invité a todas y a todos a seguirse formando en la verdad y en el honor, requerimos de las nuevas generaciones pero preparadas para dominar los espacios jurídicos ante la adversidad que atravesamos con los cambios estructurales, constitucionales y legales, sobre todo, mujeres abogadas preparadas para ejercer nuevas formas de abogacía, de impartir justicia y políticas que defiendan a la República y a las instituciones que nos garantizar el Estado de Derecho.

Agradezco a la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho por la invitación y por generar estos espacios de reflexión con la comunidad universitaria.

🟣 “Derechos, Justicia y Acción por y para todas las Mujeres y las Niñas”

La Federación de Colegios y Asociaciones de Profesionistas del Estado de Querétaro (FECAPEQ), a través de su presidenta Mtra. Mayela Portos Hernández, organizó un foro que congregó a mujeres servidoras públicas para dialogar sobre los avances y retos en temas de género, con motivo del Día Internacional de la Mujer, contando con la presencia del Gobernador del Estado, Lic. Mauricio Kuri González y de los presidentes de todos los colegios de profesionistas que conforman la FECAPEQ.

En mi intervención me enfoqué en tres aspectos:

  1. El lema de ONU Mujeres para el Día Internacional de la Mujer 2026 y la agenda 20-30.
  2. La reforma a 17 leyes publicadas el 15 de enero de 2026 en materia de igualdad sustantiva.
  3. Acciones que he realizado en beneficio de las mujeres.

Y dije:

Hoy, 8 de marzo de 2026, nos congregamos en una fecha emblemática, el Día Internacional de la Mujer, bajo el lema “Derechos. Justicia y Acción para todas las mujeres y las niñas”, de ONU Mujeres para este año. Esta consigna no es un simple enunciado; es un llamado global que nos convoca a actuar con determinación para derribar las barreras estructurales que impiden el acceso pleno a la justicia y a la igualdad de derechos.

Este día tiene profundas raíces en el reconocimiento de que, aún hoy, ningún país ha cerrado las brechas legales entre hombres y mujeres. Según organismos internacionales, en 2026 las mujeres solo tienen acceso al 64 % de los derechos jurídicos de que disfrutan los hombres, lo que perpetúa la desigualdad y restringe su pleno ejercicio de derechos civiles, económicos y sociales.

Este desafío no es teórico ni distante; es tangible en la vida cotidiana de millones de mujeres y niñas. Requiere de un enfoque integral y sostenido que articule normas jurídicas, políticas públicas eficaces y una cultura de respeto a los derechos humanos.

En este contexto, la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible nos ofrecen un marco normativo y ético indispensable. El Objetivo 5 de la Agenda 2030 promueve la igualdad de género y demanda poner fin a todas las formas de discriminación y violencia contra mujeres y niñas. Asimismo, el Objetivo 16 busca construir sociedades pacíficas e inclusivas, facilitar el acceso a la justicia para toda la población y fortalecer instituciones eficaces, responsables e inclusivas en todos los niveles.

En el marco de este llamado a la acción por parte de la ONU, destaco lo que considero la reforma más profunda y transversal en materia de género: el pasado 15 de enero de 2026, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, la reforma a 17 leyes (que puedes consultar aquí), con un solo y firme propósito: lograr una real igualdad sustantiva de las mujeres. Celebro con ahínco esta gran reforma porque no se enfoca solo en la ley de acceso a las mujeres a una vida libre de violencia, tantas veces reformada, sino a otras legislaciones como la del seguro social, ISSSTE, la federal del trabajo, la de vivienda, educación, salud, derechos de autor, propiedad industrial, etcétera, porque en todas ellas hay incidencia en temas de mujeres, niñas, niños y adolescentes, de tal manera que la aplicación de una de ellas, puede incidir en otra.

Permítanme, desde mi experiencia jurisdiccional, enfatizar dos aspectos críticos:

Primero, el acceso a la justicia con perspectiva de género no puede ser una aspiración retórica; debe traducirse en realidades concretas. Durante mi gestión como Presidenta del Poder Judicial del Estado de Querétaro, impulsé la creación de cuatro juzgados penales especializados en violencia contra la mujer y un juzgado de oralidad en materia familiar, una iniciativa orientada a mejorar la atención, la sensibilidad institucional y la eficacia en la impartición de justicia y garantizar la inmediata adopción de medidas de protección urgente para mujeres en situación de violencia. Estas decisiones no solo fortalecieron la respuesta judicial, sino que enviaron un mensaje claro: la justicia debe ser pronta, accesible y sensible a las necesidades de las mujeres.

Segundo, la eliminación de todas las formas de violencia contra mujeres y niñas exige una respuesta coordinada entre operadores jurídicos, autoridades, sociedad civil y profesionales de todas las disciplinas. La violencia de género es una violación de derechos humanos que socava la dignidad, la libertad y el desarrollo de las mujeres y representa una falla sistémica si no se aborda con rigor y compromiso institucional.

También estoy cierta que la eliminación de violencia contra las mujeres es una cuestión que nos atañe a todos y desde casa: debemos educar diferente a nuestras hijas e hijos, fuera de los estereotipos tradicionales que históricamente se han impuesto a una mujer por ser mujer y a un hombre por ser hombre. Como mujeres, debemos ser congruentes: si alzamos la voz para protestar contra la violencia, entonces, al regresar a casa no repitamos al interior de nuestras familias esos roles histórica y culturalmente asignados, porque de lo contrario, ningún cambio tendremos en un futuro, los niños, las hijas, sobrinas, ahijadas, etcétera, aprenden a partir de los hechos y de lo que observan, es decir, del ejemplo.

Por ello, concluyo con una reflexión firme pero alentadora:

Sin justicia para las mujeres, los derechos son promesas que nunca se cumplen. El compromiso con la igualdad de género no es opcional, ni es asunto de una sola profesión o de una sola institución: es una responsabilidad colectiva que exige acciones concretas, medidas sostenibles y una cultura jurídica y social que reconozca, proteja y haga efectivos los derechos de todas las mujeres y niñas.

Agradezco profundamente la invitación y la oportunidad de dialogar con mujeres comprometidas con la transformación de nuestras instituciones.

 

Primera capacitación 2026 rumbo al nuevo sistema procesal civil y familiar oral en Querétaro.

De acuerdo con el Plan General de Implementación del Sistema de Justicia Oral Civil y Familiar del Poder Judicial del Estado de Querétaro  (que pueden consultar aquí) aprobado por el Tribunal Pleno y el Consejo de la Judicatura, en el mes de enero de 2024, y que propuse durante mi gestión como Presidente del Poder Judicial, la primera gradualidad debe iniciar el 1 de junio de este año 2026 en el Distrito Judicial de San Juan del Río.

En 2024 (de febrero a agosto), iniciamos con la capacitación internacional, a cargo del Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), organismo internacional de la OEA, con amplia experiencia en procesos de implementación en América Latina; también con la organización JusLat, conformada por expertos chilenos y argentinos en temas de transición de procedimientos escritos o tradicionales, a los orales. De igual forma, una delegación de 10 funcionarios judiciales fueron capacitados In Situ en Santiago de Chile, y el personal jurisdiccional fue capacitado en un curso conformado por dos fases.

Ahora que está próxima la entrada en vigor en el Distrito Judicial de San Juan del Río (1 de junio de 2026), el Instituto de Especialización Judicial-Escuela de Formación Judicial, inició el programa de formación dirigido al personal jurisdiccional de ese Distrito para la implementación de este nuevo modelo de justicia.

Derivado de mi experiencia como implementadora en justicia de adolescentes, así como del sistema penal acusatorio y oral en la justicia de adultos, además de ser la coordinadora del Modelo de Gestión Judicial Administrativa en oralidad penal, que cuenta con reconocimientos nacionales e internacionales, fui invitada a participar en el tema de inicio y fundamental: comprender las razones del cambio y reflexionar sobre el perfil del nuevo operador jurídico que exige la oralidad.

La transición hacia un sistema civil y familiar oral no es solo una modificación normativa; implica una transformación en la cultura judicial. Exige jueces y servidores judiciales con mayor preparación técnica, habilidades de conducción de audiencias, capacidad de argumentación y un profundo compromiso con la tutela efectiva de los derechos de las personas. Debemos transitar del modelo de juez autoritario al modelo de juez democrático.

Hablé sobre:

  1. Transiciones jurídicas.
  2. Racionalidad y crisis de la ley procesal. (aquí pueden ver la presentación del tema 1 y 2).
  3. Razones para transitar a la oralidad en materia civil y familiar (diálogos por la justicia cotidiana) aquí pueden ver la presentación.
  4. Qué significa “implementar”
  5. Perfil del juez y auxiliares en el nuevo modelo procesal. (aquí pueden ver la presentación de los temas 4 y 5)

Agradezco la apertura y el interés del personal jurisdiccional de San Juan del Río. La preparación institucional es la base para que las reformas procesales se traduzcan en una justicia más ágil, cercana y comprensible para la sociedad.

Seguimos trabajando en la formación de quienes hacen posible la justicia todos los días. ⚖️